Nota de Economistas Frente a la Crisis sobre los datos del Paro

 Nota de “Economistas Frente a la Crisis” sobre los datos del Paro registrado en los Servicios Públicos de Empleo y de Afiliados a la Seguridad Social, dados a conocer hoy 4 de junio de 2012, correspondientes al mes de mayo de 2012.

 

Advertencia previa para llamar al rigor y a una buena información

Economistas Frente a la Crisis (EFC) quiere, ante todo, pedir al Gobierno, a todos los expertos y a los medios de comunicación que para evitar confundir a la opinión pública las valoraciones acerca de la evolución del paro y del empleo se realicen en primer lugar utilizando los datos desestacionalizados. A fin de evitar que ese movimiento estacional de la economía de la impresión incierta de que se está produciendo una mejora del empleo y del paro cuando en realidad está sucediendo todo lo contrario.

 

Expertos y responsables políticos debemos asumir nuestra importante responsabilidad al informar a los ciudadanos y trasladarles nuestros análisis, y ello implica actuar correctamente y con rigor, lo que significa utilizar los datos que son los que técnicamente sabemos que sirven para hacer estos análisis (los desestacionalizados) y no los datos brutos cuya evolución oscilante a lo largo del año puede falsear la percepción puntual de la realidad.

El empleo continuó debilitándose en abril, y el paro empeoró nuevamente, pese a la evolución estacional

Los datos desestacionalizados del Paro Registrado y de la Afiliación a la Seguridad Social muestran la continuidad de la situación de debilidad de la economía española y su traducción en un aumento mensual del paro (+85.406) y una caída mensual del empleo (-56.822) medido por la Afiliación a la Seguridad Social.

En efecto, el libro del Ministerio de Empelo y Seguridad Social (MEYSS), colgado hoy en su web, con los datos del Paro Registrado señala: “En términos desestacionalizados, el desempleo se ha situado en 4.720.258, lo que supone 85.406 parados más que el valor desestacionalizado del paro registrado en abril.

El correspondiente a la Seguridad Social muestra en el cuadro de la página 8 (Serie histórica de afiliación media por actividad económica y relación laboral con ajuste estacional) que el empleo afiliado a la Seguridad Social se ha reducido este mes pasado en 56.822 personas, al caer de 16.961.314 afiliados en abril a 16.904.492 en mayo.

Afiliados a la Seguridad Social

Descontado el movimiento estacional, los Afiliados a la Seguridad Social se redujeron tanto en el caso de los trabajadores por cuenta ajena como el de los trabajadores autónomos. Asimismo, cayeron todos los sectores de actividad, salvo en la agricultura donde aumentaron levemente.

La tasa interanual volvió un mes más a acelerar su caída, hasta un -3,4% frente al -3,2% del mes anterior (abril), lo que indica que continúa la recesión en la economía española y que, en consecuencia, el empleo aún no ha tocado fondo. Si bien la variación no estacional parece mostrar una tasa anualizada algo menos negativa que el mes anterior, lo que parece indicar que, aunque continúe cayendo, la velocidad de ese descenso tiende a atenuarse. En los próximos meses habremos de comprobar si esta tendencia se confirma o no.

La comparación con los años anteriores, aunque tiene poco interés en la percepción de la coyuntura, muestra la profundidad relativa de este momento de la crisis. Así, este mes de mayo ha sido peor que los dos años precedentes, 2011 y 2010, pero no ha llegado a la profundidad en términos absolutos de las caídas de la primera parte de la crisis, es decir, durante 2008 y 2009.

Paro Registrado en los Servicios Públicos de Empleo

En cuanto al paro registrado, sucede otro tanto de lo mismo, y esencialmente es válido el mismo análisis realizado para la Afiliación (si bien el SPEE no publica las series desestacionalizadas, lo que dificulta el análisis), porque tanto las tasas mensuales como las interanuales tuvieron el mismo perfil de comportamiento (lo cual es lógico): empeoramiento respecto al año pasado y continuación del proceso de aumento del desempleo. No es posible saber en este caso (por la falta de datos) si ese incremento del desempleo atenúa su velocidad o no.

En cuanto al momento del ciclo, los datos, como en el caso de la Afiliación, indican que se parecen más a los muy negativos correspondientes a los dos primeros años de la crisis, 2008 y 2009, y empeoran los de 2010 y 2011 en los que parecía que se llegaría a detener el aumento del paro.

En cuanto al flujo de contratación, que es un indicador de la marcha del empleo más rápido y directo que las variaciones de los stock que facilitan las cifras de Afiliados y Paro registrado, mantiene su debilidad respecto al año pasado, mostrando menores niveles de contratación, si bien parece haber algún indicio acerca de que la temporada estival pudiera aminorar algo esta tendencia negativa.

Conclusiones

Los datos indican, por tanto, que estamos de nuevo plenamente en una fase de recesión y que no hay aún indicios consolidados de que hayamos tocado fondo. La repercusión sobre la economía de las medidas de austeridad es muy negativa. Y como viene señalando Economistas Frente a la Crisis, para mejorar la situación del empleo es imprescindible un cambio en la política económica europea y nacional que ponga en primer lugar el crecimiento económico.

Algunos pasos se empiezan a dar en esta dirección (lo cual indica que, por fin, vuelve la racionalidad económica a la Unión Europea), pero son aún parciales, demasiado recientes, y no han sido aún aplicados sobre el terreno por lo que sus efectos serán limitados y tardarán en llegar.

Ahora que parece comenzar un cambio en los planteamientos económicos a nivel europeo, se precisa una actitud mucho más decidida, adoptando decisiones más profundas, inmediatas y directas por parte de las instituciones y de los Gobiernos. Y claramente hay instituciones, como el BCE y en parte la Comisión, que están mostrando serias resistencias a adoptar las medidas necesarias para superar la recesión, lo que obliga al poder político a tomar las decisiones necesarias.

En segundo lugar, y como era previsible y ya dijo EFC en su día, los datos confirman que la reforma laboral no puede evitar desde luego la destrucción de empleo y el aumento del paro.

En realidad, ninguna reforma laboral tiene capacidad para levantar el empleo en un contexto de recesión de la economía, pero mucho menos esta reforma, cuando una parte de sus principales medidas, dirigidas a facilitar y reducir los costes de los despidos, es de carácter procíclico, impulsando aún más los efectos ya de por sí negativos sobre el empleo y el paro de la recesión económica.

En conclusión, a juicio de EFC, para mejorar la evolución del empleo en España, el cambio hacia otra política económica favorecedora del crecimiento debería ser más fuerte, más profundo y más decidido, al igual que las medidas para resolver los graves problemas del sistema financiero europeo y del bloqueo de los canales de financiación. Y la reforma del mercado laboral debería suspender, al menos, las medidas que promueven los despidos, e iniciar un diálogo acerca de los elementos que se necesitan para conformar un mercado de trabajo más eficiente pero también menos precarizador y más inclusivo.

 Economistas Frente a la Crisis

4 de junio de 2012

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