Conciencia fiscal, participación ciudadana y mujeres

 

A un grupo de investigadoras e investigadores de la Universidad de Murcia de las áreas de la economía y la psicología nos resultó llamativo que un campo tan importante como el del pago voluntario de impuestos y la lucha contra el fraude fiscal, el de la conciencia fiscal en definitiva,  fuera un campo poco atendido en el panorama científico español, cuando si lo era a nivel internacional.

Por este motivo surgió el grupo de investigación en Economía “El Observatorio fiscal: análisis de las políticas públicas” en la Universidad de Murcia, el cual se ha ido haciendo un hueco en el panorama internacional especializado. Nuestro objetivo es el de determinar los factores que influyen en que una persona se desprenda de forma voluntaria de su dinero ganado con el sudor de su frente, o con el de sus familiares, teniendo siempre presente la perspectiva de género. Nuestros trabajos arrojan y demuestran empíricamente que factores importantes en el rechazo al fraude fiscal y la pulsión al cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales son la confianza en las instituciones, la formación de la población y su nivel de renta, los principios de solidaridad y la educación fiscal, entre otros.

En la actualidad la ciudadanía se muestra insatisfecha con el sistema de representación canalizado por los partidos políticos, e incluso reclama, mediante diferentes vías, la necesidad de poner en marcha reformas institucionales que les permitan participar de forma más activa en las decisiones gubernamentales. Una ciudadana comprometida o un ciudadano comprometido, diligente y activo en la cosa pública no es sencillamente una persona dispuesta a votar, es una persona que ha desarrollado interés por los asuntos públicos y competencia cívica para comprenderlos y tomar posición, poder participar en una discusión pública, apoyar u oponerse a otras propuestas y asumir la responsabilidad de su posición.

Cuando hablamos de participación ciudadana, por tanto, hacemos referencia a la intervención de las y los particulares en las actividades públicas, en tanto que titulares de intereses sociales, y mediante los cauces establecidos ad hoc.

Dada la relevancia actual de la participación ciudadana, nuestro grupo ha iniciado una via de investigación conectándola con el pago voluntario de los impuestos y el rechazo al fraude fiscal desde una perspectiva de género. De esto va a tratar este breve artículo divulgativo de nuestro quehacer investigador.

En este sentido, y dado que el fraude fiscal altera significativa e injustificadamente la distribución de la renta y la riqueza, incrementando la carga impositiva sobre las ciudadanas y los ciudadanos que cumplen con sus obligaciones tributarias, sería de esperar que los individuos más participativos tengan un cumplimiento voluntario de sus obligaciones fiscales y se opongan al fraude fiscal.

Prácticamente la totalidad de los trabajos sobre cumplimiento tributario y participación ciudadana se han limitado a analizar las diferencias entre residir o no en una determinada región con un sistema de democracia directa o semidirecta, dejando al margen si existen o no diferencias significativas entre hombres y mujeres.

Nuestro último trabajo de investigación en este área ha sido un trabajo de campo piloto realizado en un municipio de la Región de Murcia, el cual tiene implantado los presupuestos participativos. Los resultados de la investigación son diversos. En primer lugar, que tanto los individuos que participan en los asuntos de su barrio, como los que participan en un proceso de presupuestos participativos, muestran una mayor predisposición al pago de los impuestos que los que no participan en dichos ámbitos. De otra parte que, al realizar el análisis desde una perspectiva de género, se observa que el hecho de ser mujer es significativo cuando, además de ser mujer se participa en los asuntos del barrio. Esto es, las mujeres que particiapan en los asuntos del barrio muestran una mayor predisposición al pago de los impuestos que los hombres, tanto que participan como los que no participan.

Así pues, los análisis nos demuestran que las ciudadanas que participan en los asuntos de su barrio son ciudadanas implicadas, que dedican su tiempo a actividades públicas que van más allá del simple interés personal, pues repercuten en sus familias, en su vecindario, en sus amistades, en la totalidad de su barrio, en definitiva, en su comunidad. Son conocedoras de la importancia de los, normalmente, escasos recursos públicos con los que cuentan las administraciones, por lo que deciden dedicar un bien tan preciado como es su tiempo en que éstos se empleen en su barrio de la forma más eficientemente posible.

Mansbridge (1999) afirmaba en uno de sus trabajos: “la participación crea mejores ciudadanos; lo creo, pero no puedo probarlo; y tampoco pueden probarlo otros”.

En nuestro caso, los resultados nos dicen manifiestamente que la participación ciudadana se asocia con una mayor conciencia fiscal de los individuos. Por tanto, las administraciones públicas deberán fomentar la participación ciudadana y con ello, además de mejorar la democracia, incrementar la conciencia fiscal de los individuos y, por tanto, aumentar el cumplimiento fiscal voluntario –lo que lleva consigo un incremento de la recaudación tributaria–.

Dicha conclusión pone de relieve dos cuestiones. Uno, la importancia de incorporar a la ciudadanía de una manera activa en la esfera de lo público de forma institucionalizada. Dos, emplear políticas públicas para fomentar la participación de las mujeres al ámbito público y social, mediante políticas públicas relativas a los cuidados que permitan reducir y eliminar los frenos y los obstáculos que impiden a las mujeres entrar a participar en el ámbito público y social.

Sostener en Estado del Bienestar, erradicar el fraude fiscal y promover el cumplimiento voluntario de los impuestos y, con ello, permitir que toda la ciudanía, con independencia de su nivel de renta, acceda a los servicios públicos esenciales ha de ser el comportamiento normal de mujeres y hombres en nuestro país.

 

 

About Gloria Alarcón

Doctora en economía y Profesora Titular de Economía Aplicada en la Universidad de Murcia. Vocal de la Junta Directiva de Economistas Frente a la Crisis de la que su Coordinadora en la Región de Murcia

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