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Precios de la electricidad: se busca culpable

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Las medidas del Gobierno para mitigar el precio de la electricidad: efectivas pero insuficientes

Con los precios del mercado eléctrico al alza – la media de precios registrada en enero de 2019 ha superado en un 24% a los de enero de 2018 – de nuevo se despliegan los carteles de SE BUSCA CULPABLE.

Y el culpable sigue siendo el mismo de siempre, porque nada ha cambiado desde la última que vez que los focos mediáticos se ocuparon de este asunto. El culpable no es otro que el diseño del mercado eléctrico español, que permite que los incrementos en los costes de quemar gas y carbón para producir electricidad, provocados por el aumento de los precios de los combustibles fósiles y de los derechos de emisión, impliquen también una mayor retribución para las tecnologías inframarginales y no emisoras, a pesar de que sus costes no han cambiado: nucleares, hidroeléctricas y renovables. Ésta es la causa – y no otra – de que los precios de la electricidad en España sigan situándose por encima de sus costes.

El pasado mes de octubre, el Gobierno aprobó una serie de medidas para contener los precios de la electricidad. Entre ellas, el Real Decreto-Ley 15/2018 suspendió el impuesto del 7% sobre la generación eléctrica, así como el impuesto especial sobre el combustible que usan las centrales de gas (conocido como céntimo verde). Ante las nuevas alzas de precios registradas en lo que llevamos de año, parece evidente que estas medidas fueron insuficientes. Pero, a pesar de insuficientes, ¿fueron efectivas?

Contestar a esta pregunta no es fácil, porque requiere cuantificar algo que no podemos observar: ¿cuáles hubieran sido los precios del mercado, durante este mismo periodo, de no haberse aprobado las medidas? Observar que los precios de la electricidad han subido en enero de 2019 frente a los del año anterior nos dice poco sobre la efectividad de las medidas, porque los precios hubieran sido todavía mayores en ausencia de las medidas adoptadas. La cuestión es cuánto.

Los modelos de simulación resultan idóneos para analizar esta cuestión porque nos permiten replicar el funcionamiento del mercado alterando las variables cuyos efectos quieren ser analizados (en este caso, los impuestos que gravan a la generación), manteniendo fijas el resto de variables exógenas (la demanda de electricidad, las cotizaciones de los precios de los combustibles fósiles y de los derechos de emisión, y la disponibilidad de los recursos naturales que afectan a la producción hidráulica, eólica y fotovoltaica, entre otras).

Desde el Laboratorio de Economía de la Energía de la Universidad Carlos III, EnergyEcoLab, hemos utilizado el modelo ENERGEIA Simula para responder a estas preguntas: ¿Cuánto ha contribuido la suspensión de los impuestos sobre la generación eléctrica a mitigar los incrementos en el precio de la electricidad? ¿Cuál ha sido la pérdida de la recaudación fiscal? ¿Cuánto menores hubiera sido los precios de haberse adoptado medidas adicionales, como las que ya propusimos en septiembre pasado?

Las simulaciones para el periodo octubre-diciembre 2018 ponen de manifiesto que las medidas adoptadas por el Gobierno han permitido, durante este periodo, reducir el precio del mercado eléctrico en un 11,9% frente a un escenario en el que dichas medidas no se hubiesen adoptado. Además, se ha reducido la retribución a la generación en aproximadamente 516M€, y la pérdida de la recaudación por la supresión de dichos impuestos ha alcanzado aproximadamente los 361€. Por tanto, el efecto neto positivo (menor retribución a la generación pero menor recaudación) ha sido de 154M€ durante los últimos tres meses del año, o en términos unitarios, 2,6€/MWh.

Como referencia, en septiembre de 2018, desde EnergyEcoLab habíamos propuesto, en línea con lo que finalmente aprobó el Gobierno, la eliminación del impuesto del 7% y del impuesto sobre el gas, pero adicionalmente propusimos la eliminación del impuesto sobre el carbón y la minoración de los sobreingresos de las centrales no emisoras por efecto del CO2. Estas recomendaciones estaban sustentadas en las simulaciones que entonces también realizamos bajo supuestos relativos a la evolución esperada de variables tan relevantes como la evolución de la demanda o de los precios de los combustibles, o de la hidraulicidad, entre otras. La ventaja de realizar las simulaciones ex post es que las simulaciones se pueden alimentar con los datos que efectivamente se han registrado de estas variables. No obstante, y a pesar de la favorable hidraulicidad registrada durante estos meses, la realidad se ha situado en los intervalos de confianza de las predicciones que realizamos entonces.

Resultados de las simulaciones

Los efectos de la suspensión de los impuestos se han cuantificado a través de la comparación de un escenario base (que replica el funcionamiento del mercado eléctrico español de no haber sido suspendidos los impuestos) con el escenario que incorpora las medidas aprobadas por el gobierno. Éste se compara además con el escenario en el que se suprime el impuesto sobre la generación con carbón (medida no aprobada por el Gobierno).

La supresión del impuesto del 7% ha reducido los precios medios del mercado eléctrico español en 4,9€/MWh (un 7%), la supresión del impuesto especial sobre el gas (o céntimo verde) en 3,4€/MWh (un 4,9%) adicionales, y la eliminación conjunta de ambos en 8,3€/MWh (un 11,9%). La Figura 1 ilustra estos efectos sobre la evolución de los precios simulados del mercado (escenario base frente al escenario que recoge las medidas del Gobierno).

Esta reducción de precios del mercado hubiera implicado una menor retribución a la generación eléctrica por valor de 306M€ por la eliminación el impuesto del 7% a la generación, de 209M€ por la eliminación del céntimo verde del gas, o de 516M€ por la eliminación de ambos. Si además se hubiera eliminado el impuesto sobre el carbón, la reducción hubiera sido de 612M€. La menor recaudación por la suspensión de los impuestos ha sido en parte compensada por la menor retribución a la generación eléctrica, con un saldo neto positivo de 154M€. Esta cuantía es baja porque la eliminación del impuesto del 7% implica una reducción en la recaudación igual a la caída de precios. Se ha obtenido un beneficio neto para los consumidores sólo porque se ha eliminado el céntimo verde al gas. La eliminación del impuesto sobre el carbón hubiera generado un efecto neto mayor, de 220M€, pero hubiera dado una ventaja al carbón frente al gas que posiblemente hubiera hecho aumentar las emisiones.

Para cuantificar qué hubiera supuesto la minoración de los sobre-ingresos por efecto del CO2 a nucleares e hidroeléctricas, se ha analizado un escenario sin impuesto del 7%, sin céntimo verde sobre el gas, y con derechos de emisión gratuitos. Su comparación con un escenario similar pero sin derechos de emisión gratuitos permite concluir que, tan sólo en los últimos tres meses del año, los ingresos de nucleares e hidroeléctricas han sido 161M€ superiores por efecto de la internalización de los precios del CO2 (cifras de las que habría que descontar los impuestos que gravan a la generación nuclear e hidroeléctrica pero que, en ningún caso, extraen la totalidad de sus beneficios sobrevenidos). En términos unitarios, su minoración hubiera supuesto un abaratamiento de la electricidad de aproximadamente 2,6€/MWh. Nótese la importancia de esta medida: de haberse adoptado, se hubiera duplicado el beneficio neto sobre los consumidores de las medidas aprobadas por el gobierno. No obstante, nótese también que esta medida no extrae la totalidad de los beneficios sobrevenidos de nucleares e hidroeléctricas: sólo aquella fracción que se corresponde con los efectos de la regulación de emisiones.

En resumen: las medidas adoptadas por el Gobierno en octubre de 2018 han permitido, durante los últimos tres meses del año, reducir el precio del mercado eléctrico en España en 8,3€/MWh, lo que supone una reducción del 11,9%. En términos absolutos, esto ha supuesto una reducción en los pagos a la generación de 516M€, que en términos netos (descontada la pérdida de recaudación) se reducen a 154M€. Se hubiera producido un efecto más significativo si se hubiera recuperado la minoración de los sobre-ingresos de nucleares e hidroeléctricas por el traspaso de los precios del CO2, como preveía el derogado Real Decreto Ley 11/2007. En este caso, los consumidores se hubieran ahorrado 161M€ adicionales, alcanzado una reducción combinada en el precio de la electricidad del 15,6%.

Si bien las medidas adoptadas por el Gobierno en octubre de 2018 han contribuido a mitigar la escalada de precios de la electricidad, los problemas de fondo del mercado eléctrico español siguen vigentes. El Gobierno calificó la suspensión de los impuestos como una medida temporal hasta que se abordara una reforma integral del diseño del mercado eléctrico. La tarea no es sencilla, pero mientras no se aborde, los precios de la electricidad seguirán engordando la sobre-retribución de una gran parte del parque de generación en España, drenando las rentas de las familias y deteriorando la competitividad de nuestra economía. La factura la pagan los consumidores y el conjunto de la economía. Convendría tomar pronto una decisión al respecto… en cualquier caso, antes de que pudiera extenderse – como se desprende del posible cambio de criterio del Gobierno – la operación de las centrales nucleares más allá de los 40 años para los que fueron diseñadas.

About Natalia Fabra Portela

Catedrática de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Carlos III de Madrid, Doctora en economía por el Instituto Universitario Internacional de Florencia; Miembro de Economistas Frente a la Crisis EFC, Premio European Association of Environmental and Resource Economics (EAERE) ERC Laureates (2018); Premio de Excelencia Investigadora Consejo Social, Univ. Carlos III (2015); Premio Sabadell Herrero a la Investigación Económica (2014); Premio Julián Marías para investigadores jóvenes en el área de Ciencias Sociales en la Comunidad de Madrid (2014)

4 Comments

  1. Jose Daza el febrero 14, 2019 a las 10:28 am

    Con una demanda plana (+0.4% en 2018) y una potencia instalada que casi no crece (+0.8% en 2018), una subida del 9.8% del precio de medio en generación solo se explica por el oligopolio. La prueba más clara es la cotización de las grandes productoras en el 2018 comparándola con el IBEX. Es un escándalo.

    • Alvaro DEL RIO el febrero 14, 2019 a las 7:51 pm

      Tiene usted toda la razón. Es un escándalo. Un robo sistemático y legal con el beneplácito de los responsables de dar a los españoles energía de calidad a un precio razonable y justo, garantizando que todos los españoles tengan acceso a una energía suficiente y limpia. Es como el transporte público o el agua, las aceras o la limpieza de las calles.

  2. Alvaro DEL RIO el febrero 14, 2019 a las 7:46 pm

    Termina el gobierno de Pedro Sánchez (esperemos que el primero) y en transición energética la situación no puede ser más decepcionante. Resulta que simplificando bajamos los precios quitando impuestos. Solo ha faltado que redujeran los salarios (al grueso de los trabajadores no a los directivos) para que pareciera un mi(ni)sterio de la TripleD (ppcsvx). Va a resultar que los tentáculos del sector que marchan a su aire por todas las administraciones son capaces de neutralizar lo poco con carácter y estilo en la política española: el gobierno de Pedro Sánchez.

    Sería de esperar que un buen cartel como el que ha habido fuera capaz de hacer un programa maestro para las elecciones. Un programa que además de preocuparse de los más desfavorecidos se ocupe también del 70% de la población perjudicada y que espera salir adelante ahora.

    En energía eso es corregir y denunciar los desmanes de dos o tres grandes empresas. Y conseguir que el mercado sea un mercado, no un abrevadero. Lo sabemos todos. Oyendo a los González, Guerra y mariachis asociados, uno tiraría la toalla. Habrá que olvidarles y esperar nueva sangre. Ha sido un buen gobierno aunque en transición energética haya optado por los publireportajes para los años 30.

    No entiendo como con bagajes tan sólidos como la Carlos III o EFC se sigue haciendo tanta dejación de responsabilidades. Salvo que los tentáculos ya sean absolutos.

  3. Alvaro DEL RIO el febrero 14, 2019 a las 7:52 pm

    Tiene usted toda la razón. Es un escándalo. Un robo sistemático y legal con el beneplácito de los responsables de dar a los españoles energía de calidad a un precio razonable y justo, garantizando que todos los españoles tengan acceso a una energía suficiente y limpia. Es como el transporte público o el agua, las aceras o la limpieza de las calles.

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